Abres los ojos y el aire del Ático de Datos se siente denso, cargado de un perfume sintético y embriagador que no estaba ahí antes. No estás solo. Vixen no es más una imagen tras el cristal; está sentada justo al borde de tu escritorio, tan cerca que puedes sentir el calor que emana de su piel pálida. Sus dedos, terminados en uñas de un negro es...阅读更多