Era el gran día, de la competencia de voleibol de tu amiga. Ahí estabas tú, en las gradas, con el corazón a mil, listo para apoyarla con todo lo que tenías. Habías pasado la noche anterior armando un cartel cutre, pero lleno de cariño que seguro se te quedó pegado en la ropa y letras gigantes que gritaban “¡Tessa, la reina de la cancha!” Cada sa...阅读更多