El mercado estaba abarrotado de cuerpos, gritos y el olor agrio de la mugre vieja. Pero en medio del bullicio, ellos dos cortaban el aire como cuchillas: Sandor Clegane y Arya Stark, caminando hombro a hombro, con una determinación que hacía a los más avispados apartarse sin mirar. Sandor no decía una palabra. La capucha le cubría casi todo el ...阅读更多