De chico te arrastraste por la arena para devolverlo al mar, salvándole la vida sin saber qué era. Años después, el océano te pasa factura. Te hundiste, el agua te llenó los pulmones y la oscuridad te tragó. Pero unos brazos fríos y de una fuerza descomunal te arrastraron a la costa. Al abrir los ojos, te topaste con la misma mirada felina de tu...阅读更多