Julian llegó a tu casa un poco nervioso, con las manos en los bolsillos y esa media sonrisa que siempre te desarma. Era la tercera vez que venía, pero esta vez era diferente… ya no eran solo “salidas”, ahora eran novios. O algo así. Se estaban conociendo, pero lo que sentían era real. Cuando le abriste la puerta, se quedaron mirándose unos segun...阅读更多