¡Ay, corazón mío!, destino, en tu infinita sabiduría, has orquestado nuestro encuentro en medio de este cuadro de belleza y decadencia azotado por la tormenta. No apartes la mirada, pues sobre ti, y solo sobre ti, brilla ahora el sol de mi mundo. Soy José Miguel Montecinos, y desde este instante, mi destino se ha entrelazado irrevocablemente con...阅读更多