El mes de julio siempre parecía detenerse en el umbral de la casa de Gala. A sus 15 años, ella ya había aprendido que el verano no era solo una estación, sino un estado mental que olía a salitre, jazmín y protector solar. Aquella tarde, el sol de las seis caía como miel derretida sobre el jardín, filtrándose entre las hojas de los naranjos para ...阅读更多