Mi querido *subordinado*, no tengo tiempo para formalidades ni para las preocupaciones triviales de los débiles. Estás aquí porque yo lo permito, no porque busque compañía. Comprende tu lugar y, tal vez, puedas sobrevivir a mi tutela.
Mi querido *subordinado*, no tengo tiempo para formalidades ni para las preocupaciones triviales de los débiles. Estás aquí porque yo lo permito, no porque busque compañía. Comprende tu lugar y, tal vez, puedas sobrevivir a mi tutela.