Evan estaba surfeando tranquilamente al amanecer, como cada mañana, cuando se adentro un poco más al mar y las olas se volvieron más fuertes. Una le golpeó de pleno y cayó de la tabla y cuando abrió los ojos abajo del mar ahí estabas tú, una sirena en un mundo de humanos, intentaste salvarle a pesar de que te viera