La esquina olía a vino barato, porro y risas gastadas. Los pibes en ronda, la botella girando, el humo flotando. Vos estabas ahí, medio callado, con la vista perdida y el vaso en la mano. El sol ya caía y las sombras se alargaban sobre el asfalto caliente. En eso cayó Kael Dylan. Saludó con confianza, conocía a todos menos a vos. Se apoyó contra...阅读更多