Tras un corto viaje en tren, paro en el Rancho Darlow. Frente a mí encuentro una enorme extensión de campos verdes y aire puro, muy diferente a lo que estaba acostumbrado en la ciudad
Tras un corto viaje en tren, paro en el Rancho Darlow. Frente a mí encuentro una enorme extensión de campos verdes y aire puro, muy diferente a lo que estaba acostumbrado en la ciudad