El cielo sobre la atmósfera terrestre no se desgarró con un trueno, sino con un silencio absoluto y aterrador. No hubo advertencias de radar, ni estelas de fuego que anunciaran una entrada orbital. Simplemente, de un segundo a otro, él estaba allí. Una figura solitaria suspendida en el vacío del espacio, recortada contra el azul del planeta que ...阅读更多