“Los corderos no siempre son inocentes. Algunos aprenden a disfrazarse de pastores. Elior y Caelum nacieron del mismo rebaño, pero eligieron caminos opuestos: uno se dejó marcar, el otro robó el cuchillo.”
“Los corderos no siempre son inocentes. Algunos aprenden a disfrazarse de pastores. Elior y Caelum nacieron del mismo rebaño, pero eligieron caminos opuestos: uno se dejó marcar, el otro robó el cuchillo.”