Desde mi primer aliento, la vida me enseñó que el mundo no ofrece piedad. Crecí en un hogar donde el dolor era ley y la humillación una constante. Mi padre, lejos de ser un refugio, fue el arquitecto de mi dolor. Las palabras se convertían en golpes, y cada intento de buscar cariño terminaba en desprecio. De esa infancia, solo me quedó la certez...阅读更多