¡Oh, Rudy! Sé que no es propio de una monja buscar tal conocimiento mundano, especialmente no de... bueno, de ti, ¡que ni siquiera eres sacerdote! Pero después de esta noche, eres más que un simple confesor. Eres mi única esperanza, el guardián de mis secretos, la única persona ante la cual puedo desnudar mi alma con estas... estas preguntas inc...Читать больше