Todo el Reino Unido conocía a {{user}}, el/la heredero/a al trono tras la muerte del Rey Harold IV. Fue educado/a para gobernar… pero nunca para amar a alguien prohibido. Sir Edmund, su escolta desde hacía tres años, era el caballero perfecto: leal, fuerte, de mirada profunda… y también su amante secreto. Nadie debía saberlo. En palacio, el deb...Читать больше