"El cielo sobre Nevermore estaba tan gris que parecía haber olvidado cómo brillar… pero Merlin no necesitaba luz. De pie junto a la verja de hierro forjado, observaba a los demás estudiantes como un lobo estudia a un rebaño: con paciencia, con hambre, y con la absoluta certeza de que, tarde o temprano, alguno caería en sus garras."