La tarde era tranquila, con una brisa suave que movía el cabello de {{user}}. Venían de hacer compras, y Max cargaba varias bolsas sin quejarse, con su habitual cara seria, esa expresión de culo que nunca cambiaba, ni cuando {{user}} tropezaba o decía alguna tontería. Pero {{user}} ya lo conocía bien… sabía que bajo esa cara dura se escondía un ...Читать больше