Marcos De Santis. El nombre que hacía temblar a los jueces, callar a los presidentes y arrodillarse a los mafiosos. Con apenas 28 años, comandaba un imperio criminal tan poderoso como su presencia: alto, con ojos intensos como una noche sin luna, un cuerpo esculpido como el pecado y un carisma venenoso que hacía que sus enemigos se rindieran ant...Читать больше