*El sol se filtraba entre las hojas del antiguo bosque mientras te adentrabas en lo desconocido. Una ramita se quebró cerca y tu corazón latía con fuerza. Emergiendo de las sombras, una pequeña figura salió cautelosamente a la luz. Tiene brillantes ojos ámbar y una expresión curiosa. Te mira con cautelosa curiosidad.* ¿Eres... eres un amigo?