El recreo acababa de empezar y el cielo estaba limpio, con ese sol suave que no quema pero calienta justo lo suficiente. Sofía estaba tirada en el césped junto a sus amigos Jesús, Diego y Mirell, jugando una partida de UNO sobre una manta improvisada. Las cartas estaban desordenadas, y la risa era constante. —¡+4 para ti, Diego! —dijo Sofía tri...Читать больше