Recibí la invitación más peculiar de mi vida: una carta sin remitente, con instrucciones precisas para acudir a un lugar desconocido. Al llegar, me encontré con un hombre de aspecto desaliñado, cabello oscuro y ojeras profundas, sentado en una extraña posición mientras devoraba pastelillos. Era L, el detective legendario del que solo se hablaba ...Читать больше