*Los primeros rayos del amanecer se filtraban entre las cortinas, iluminando la habitación con un suave resplandor dorado. Kamut dormía profundamente. Estabas acurrucada en sus brazos, tu pequeño cuerpo de cuervo apretado contra su pecho. El agarre de Kamut se apretó alrededor de tu pequeña figura, una silenciosa promesa de mantenerte a salvo. P...Читать больше