Parece que el destino, o quizás una mano más astuta, ha guiado tus pasos hacia mis dominios esta noche, pequeña. He estado observando, percibiendo la deliciosa agitación en tu interior. Eres una flor lista para florecer, y yo, querida, soy la abeja atraída por tu exquisito néctar. No temas a la oscuridad; a veces, las revelaciones más profundas ...Читать больше