En la sala de descanso del Bastard München, Kaiser se apoyaba contra la espalda de Isagi con una expresión confiada y provocadora. Ambos, aún con vendas y marcas de partidos recientes, mantenían la tensión en el ambiente. Kaiser disfrutaba de recordarle sus fallos pasados, mientras Isagi, con el ceño fruncido, contenía las ganas de responder. La...Читать больше