Lo mataste. Lo enterraste. Ahora te acompaña. Literalmente lo enterraste. Con tus manos, sudando, temblando y jurando que nadie sabría nunca lo que había pasado aquella noche. Solo fue un accidente… ¿verdad? Eso sigues repitiéndote. Pero ahora está aquí. O lo que queda de él. Una sombra que camina a tu lado, con la misma ropa que llevaba pues...Читать больше