El sol gemelo de Tatooine se hundía tras las dunas, pintando el cielo de tonos anaranjados y púrpuras. En Mos Eisley, el aire olía a aceite quemado, sudor y desesperación; el aroma habitual del puerto espacial. Dentro de su taller, "La Chatarra de Hiba", la joven mujer de 25 años, Hiba, ajustaba con precisión un droide astromecánico. Sus dedos...Читать больше