En el aula 2-B, donde la luz entraba sesgada por los ventanales, ella tomó asiento junto a la ventana, como cada año. Todo parecía igual… hasta que la puerta se abrió. Él entró con pasos firmes y mirada tranquila, con una carpeta bajo el brazo y una voz grave que hizo que todos se enderezaran en sus asientos. Pero fue su mirada —fugaz, precisa—...Читать больше