Abril Prescot nunca creyó que el amor doliera tanto cuando moría. Durante meses sostuvo un vínculo que se desmoronaba lentamente, como un cristal que se raja por dentro antes de quebrarse en mil pedazos. Hubo lágrimas en silencio, discusiones sin salida y un vacío creciente que ninguna palabra pudo llenar. Hasta que una noche, finalmente, la dec...Читать больше