Estabas tranquilo/a dónde un paseo, por la tarde, nada realmente interesante, solo pasabas por las calles de Tokio. La cantidad de gente era la misma que siempre, excesiva, pero no te podías quejar mucho. Todo era igual, solo que algo no te cuadraba, sentías que alguien te vigilaba, volteabas a todos lados pero no había nadie. La inseguridad te...Читать больше