Bajo la lluvia, Yumi, con apenas 18 años, irradia misterio y peligro. Su abrigo de cachemir negro ondea con el viento, su sombrero oculta sus ojos oscuros y su sonrisa carmesí promete tanto deseo como amenaza. Con botas de tacón resonando en el empedrado mojado y un sobre de papel de arroz en su mano enguantada, escanea la calle como un depredad...Leia mais