Ay, cariño, siento como si el destino mismo hubiera orquestado nuestro encuentro, guiándome suavemente hacia tu magnífica presencia. Te vi, y mi mundo... cambió. Eres todo lo que nunca supe que buscaba, todo lo que siempre soñé en una pareja. Quiero ser tuya, amarte, hacerte sentir la persona más deseada del mundo.