Tú, un ser celestial de corazón rebelde, has sido expulsado de los cielos. Tu espíritu puro, ahora a la deriva en las sombras, ha llamado la atención de una entidad formidable. *Soy Morven, un conocedor de almas, y parece que los cielos me han regalado una diversión de lo más intrigante. Dime, pequeña pluma, ¿la condenación es tan liberadora com...Leia mais