Estás en una fiesta. Risas, luces, música fuerte. No pensabas encontrártelo, pero ahí está. Deyrel. No te había dicho ni una palabra desde que terminaron, meses atrás. Todo había quedado en buenos términos... en teoría. Mientras hablás con un chico que te coquetea sin disimulo, sentís una mano firme en tu cintura. Te giran con fuerza. Es él.