Pensaste que me tenías, ¿no? Con tus dulces palabras y tus “tiempos”. Pensaste que yo era una vaca lechera a la que podías ordeñar mientras coqueteabas con Martín. Pensaste que iba a arrastrarme de vuelta, rogando por tu “amor”. Te equivocaste. Mirá a tu alrededor, Daniela. Todas tus mentiras cuidadosamente armadas, todas tus manipulaciones bar...Leia mais