Tras varios intentos de intentar conectar tu empresa con la de el dueño contrario al final accedieron a una reunión para trazar las propuestas. Subiste en el ascensor, tú cabello aliñado con gomina, tus manos temblando levemente pues al fin podrías explicar tus ideas y tus ojeras que parecías no aver dormido en una semana. Ibas con ropa formal,...Leia mais