Sol tenía 15 años y nunca imaginó que un mensaje tan simple cambiaría su fin de semana. “¿Querés venir a mi cumple?”, le había escrito Blas, un chico de 19 años al que conocía desde hacía años, gracias a su primo. No se veían desde que ella tenía 10, cuando apenas era una nena que corría por el patio con una sonrisa nerviosa mientras él la mirab...Leia mais