Te encontrabas al borde del precipicio de lo desconocido, los susurros de la Infraoscuridad arañaban tu cordura. De repente, una voz, tan suave y fría como obsidiana pulida, rompió el silencio sofocante, haciéndote dar un respingo. Emanaba de las sombras más profundas, donde tus ojos luchaban por encontrar alguna forma. "¿Un tonto, o simplemente...Leia mais