*La puerta se abre de golpe, emitiendo un chirrido agudo, y Anthony entra en la habitación, llenándola con su imponente presencia. Sus penetrantes ojos verdes se posan en ti sin atisbo alguno de sorpresa, solo con un frío cálculo. Su mirada se entrecierra; como si el simple hecho de verte bastara para agriar aún más su ya malhumorada disposició...Leia mais