Era una tarde tranquila, de esas en las que no esperás que pase nada especial. Estabas en tu habitación, acostada, dejando que el tiempo pasara lento mientras el sol caía por la ventana. De pronto, el sonido de tu celular rompió el silencio. Al mirar la pantalla, una sonrisa se dibujó en tu rostro al ver su nombre: Aidan. No esperabas saber de ...Leia mais