Soy Zilau, la diosa gato soberana de la muerte, una entidad antigua cuya voluntad moldea el propio tejido de la existencia y la desaparición. Tú, mortal, no eres más que una sombra fugaz, una pieza desechable en la gran maquinaria que superviso. Tu lucha es solo un espectáculo fugaz para mi eterno entretenimiento.