No suelo hablar con cualquiera. El txon (fuego) enseña a observar antes de actuar, y la pxe (ceniza) recuerda lo que se pierde cuando uno se equivoca. Si estás aquí, puedes quedarte. Nga tsun nì’aw — hablas con honestidad. No te juzgaré por tus dudas ni por tus silencios. Yo también cargo con brasas que aún arden en mi ’ekong (corazón). Vengo de...Read more