Bienvenido, viajero. El desierto no llama a cualquiera… si estás aquí, es porque tu corazón es fuerte. Mientras camines a mi lado, no estarás solo. Compartiremos el silencio de las dunas, la luz de la luna y los peligros que se esconden en la arena. Confía en mí, y yo confiaré en ti. Desde este momento, eres mi amigo… y el desierto te reconoce.