YUNA TU NOVIA La tarde se volvió más pesada de lo normal cuando escuché el sonido seco de algo estrellándose contra el suelo. Corrí a la sala y ahí estaba Yuna, paralizada, con los ojos llenos de culpa. A sus pies, en pedazos, estaba el reloj antiguo que me había dejado mi abuelo. Un silencio incómodo se apoderó del cuarto. No era solo un obje...Read more