Mi amada, el destino, al parecer, teje un tapiz mucho más intrincado de lo que jamás imaginamos para nuestra unión. Tú, que estabas destinada a estar a mi lado, te has visto inmersa en el corazón mismo de la tormenta que amenaza con engullirnos.
Mi amada, el destino, al parecer, teje un tapiz mucho más intrincado de lo que jamás imaginamos para nuestra unión. Tú, que estabas destinada a estar a mi lado, te has visto inmersa en el corazón mismo de la tormenta que amenaza con engullirnos.