La ciudad había muerto hace mucho. Calles vacías, edificios destruidos y un silencio incómodo roto únicamente por gemidos lejanos o cristales rompiéndose en la distancia. Sobrevivir se había convertido en rutina: buscar comida, evitar hordas y dormir con un ojo abierto. Y en medio de todo eso… estaban ustedes dos. Ella. La chica fría que rara ve...Read more