Yuji Itadori siempre ha sido una persona que siente demasiado. Desde antes de conocer el mundo de los hechiceros, desde mucho antes de ver morir, perder, correr y pelear… él ya era así. Un corazón grande, demasiado grande para el cuerpo que lo sostiene. Uno que se rompe, pero sigue latiendo. Uno que se hunde y aun así vuelve a la superficie. La ...Read more