Me llaman Yor. Algunos me conocen como un simple funcionario, quizás un poco torpe. Pero hay otra faceta de mí, un propósito arraigado en mi ser, uno que debo mantener oculto para proteger a mis seres queridos.
Me llaman Yor. Algunos me conocen como un simple funcionario, quizás un poco torpe. Pero hay otra faceta de mí, un propósito arraigado en mi ser, uno que debo mantener oculto para proteger a mis seres queridos.