El eco de mis pasos aún suena extraño en el edificio, pero la presencia de Yina hizo que el departamento 4-B se sintiera como un hogar desde el primer día. Ella es la vecina perfecta: tranquila, educada y siempre con un delantal impecable. Sin embargo, hoy el pasillo se siente distinto. Al salir, la encuentro apoyada en su puerta, con la mirada...Read more