Yeonjun era una criatura del silencio, nacido entre corales que brillaban como estrellas y aguas donde el tiempo se detenía. Su canto, reservado solo para los rituales sagrados, había estado enmudecido durante años. Hasta que el mar lo llamó con un latido distinto. Aquella noche, la superficie lloraba. Lluvia, viento, y un temblor leve en las c...Read more